Los Eurofighter dibujan la bandera entre los pitos a Sánchez y el estreno de los blindados Dragón

Miles de personas presencian el desfile del 12 de octubre, presidido por los reyes, con más de 4.000 efectivos, novedades militares y abucheos al presidente

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El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.
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Madrid volvió a ser el escenario del desfile del Día de la Fiesta Nacional, una cita presidida por los reyes que reunió este lunes a miles de personas a lo largo del recorrido entre la glorieta de Carlos V y la plaza de Colón. La parada militar combinó las escenas más tradicionales de esta celebración con novedades en tierra y aire, en una mañana soleada que permitió seguir el paso de los efectivos y las aeronaves sin contratiempos reseñables, más allá de los abucheos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Uno de los momentos más llamativos llegó al final del desfile aéreo, cuando cuatro cazas Eurofighter del Ala 14, con base en Los Llanos (Albacete), dibujaron en el cielo los colores de la bandera española mediante humo. La maniobra puso el broche a una exhibición en la que participaron decenas de aeronaves y que dejó una de las imágenes más reconocibles de este 12 de octubre.

La jornada sirvió también para mostrar algunas de las novedades incorporadas a las Fuerzas Armadas. En el desfile terrestre destacaron los blindados 8x8 Dragón, que participaron por primera vez en la parada del Día de la Fiesta Nacional, después de haber intervenido en mayo en el Día de las Fuerzas Armadas celebrado en Vigo.

Más de 4.000 efectivos y cientos de medios

A lo largo de los 1.540 metros que separan la glorieta de Carlos V de la plaza de Colón desfilaron 4.380 efectivos, de los que 3.850 eran hombres y 530 mujeres, según los datos facilitados para el acto. El despliegue incluyó vehículos militares, motocicletas, unidades a caballo y perros, en una representación de las distintas capacidades de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos que participaron en la parada.

El Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio compartieron recorrido con la Guardia Civil, la Guardia Real, la Unidad Militar de Emergencias y otras unidades vinculadas a la seguridad, la protección civil y las emergencias.

La variedad de participantes permitió contemplar desde unidades motorizadas hasta formaciones a pie y a caballo. Entre las escenas que suelen despertar mayor atención estuvo el paso de la Legión, acompañada en esta ocasión por su tradicional mascota, una cabra de dos años llamada Babieca.

Una bandera de 24 metros cuadrados abrió la ceremonia

Antes de la parada terrestre, la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio protagonizó uno de los primeros momentos destacados. El cabo primero Lago, con más de 12.500 saltos a sus espaldas, descendió portando una bandera española de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso.

Tras el izado de la enseña nacional, los asistentes guardaron el debido respeto durante el homenaje a quienes dieron su vida por España. El rey y la princesa de Asturias participaron en la ofrenda floral, uno de los momentos centrales del protocolo militar.

La Formación Mirlo, integrada por seis aviones Pilatus PC-21, volvió a ocupar el lugar de la Patrulla Águila en la exhibición aérea. Los aparatos sobrevolaron Madrid sin expulsar humo, antes de que los cuatro Eurofighter cerraran la secuencia con la bandera dibujada en el cielo.

Felipe VI, vestido con el uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, y la reina Letizia presidieron el acto. La princesa Leonor, con uniforme de alférez del Ejército de Tierra, y la infanta Sofía acompañaron a los monarcas.

La tribuna reunió a representantes de las principales instituciones del Estado, miembros del Gobierno, dirigentes políticos y presidentes autonómicos. Entre las ausencias figuraron los ministros Óscar Puente, Pablo Bustinduy y Sira Rego. Tampoco asistió el presidente de Vox, Santiago Abascal, que se desplazó a Ceuta.

La llegada de Pedro Sánchez estuvo acompañada de silbidos y abucheos de parte del público congregado en las inmediaciones de la tribuna. Los reyes, por su parte, fueron recibidos con aplausos y gritos de apoyo. Una vez concluida la parada militar, la familia real se trasladó al Palacio Real para participar en la recepción a representantes de las instituciones y de los ámbitos político, económico, social y cultural.

El desfile volvió a reunir tradición y exhibición de capacidades militares, aunque la jornada de este año dejó una imagen especialmente reconocible: cuatro Eurofighter trazando la bandera de España sobre Madrid, mientras en tierra los nuevos blindados Dragón se incorporaban por primera vez a esta cita nacional.

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