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Miguel Barrero: "¿Y si de verdad Dante Alighieri estuviera enterrado en Buenos Aires?"

El escritor explora en 'La otra orilla' la posibilidad de que los restos de Dante hubieran sido llevados a Argentina, una idea real que se barajó en el siglo XX

Miguel Barrero: "¿Y si de verdad Dante Alighieri estuviera enterrado en Buenos Aires?"
Miguel Barrero. (Foto: EFE)
Juan González / EFE
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La posibilidad de que los restos de Dante Alighieri hubiesen sido trasladados a Buenos Aires para que descansaran en el Palacio Barolo, construido a modo de homenaje a 'La Divina Comedia' en los años 20 del siglo pasado, es el eje en el que pivota la novela 'La otra orilla', en la que el escritor Miguel Barrero cruza la frontera difusa entre realidad y ficción.

La magia del Barolo, el rascacielos más alto de Iberoamérica durante varias décadas del siglo pasado, ubicado en la avenida de Mayo, fascinó a Barrero (Oviedo, 1980), y le inspiró un relato que cuestiona las identidades en una trama que cabalga entre el thriller y el misterio y que descubre el "legado oculto" de la migración italiana en Argentina y Uruguay.

El autor, Premio Rodolfo Walsh de literatura de no ficción en 2016 por 'La tinta del calamar', sobre las oscuras circunstancias en las que en 1976 se produjo el asesinato nunca esclarecido de Alberto Alonso Blanco, conocido como Rambal, ha explicado en una entrevista con EFE que “la ficción es una de las formas en las que se crea un orden para comprender la realidad”.

Para Barrero, realidad y ficción conviven en un espacio nebuloso en el que una y otra se alimentan mutuamente y permiten que cada uno construya sus propias percepciones, porque lo que se da en llamar “la historia con mayúsculas” no es otra cosa que la “suma de todos los relatos”.

Cuando el escritor y periodista asturiano, director de la Semana Negra de Gijón, llegó a Buenos Aires en un viaje por Paraguay, Uruguay y Argentina invitado por el Ministerio de Cultura y la Agencia de Cooperación de España para dar conferencias sobre literatura, pensó en encontrarse con Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni o Julio Cortazar, pero, en cambio, descubrió a Dante Alighieri.

Fue el programador de cine Fran Gallo quien le llevó a conocer un edificio art decó con reminiscencias del gótico y de la cultura islámica diseñado por el arquitecto italiano Mario Palanti por pedido del industrial textil Luis Barolo, inaugurado en 1923, y le contó una historia poco conocida por los propios argentinos, la relación entre ese Palacio y 'La Divina Comedia'.

"Fue después de una cena, era de noche y entrar al vestíbulo fue como entrar a una iglesia gótica, luego subimos algunos pisos y descubrí que cada uno de ellos se inspira en los círculos que Dante narra en 'La Divina Comedia'", ha recordado Barrero.

Según ha relatado, en aquellos años, Europa vivía una etapa convulsa y la comunidad italiana de Buenos Aires temía por la pérdida de las señas de identidad de su patria, por lo que un grupo migrantes acaudalados financiaron la construcción del Palacio Barolo para rescatar lo que consideraban el más alto exponente de su cultura: Dante y su obra maestra.

El autor de 'La otra orilla' (Galaxia Gutemberg), título polisémico que hace referencia a las dos orillas del Río de la Plata, las del Atlántico y las de los mundos real e imaginario de 'La Divina Comedia', ha relatado que recorriendo el edificio, construido con la intención de ser un mausoleo, pensó: “Y si de verdad Dante estuviera enterrado en este lugar que emana un clima de solemnidad inexplicable”.

 

El enigma de Dante

 

Ha comentado que se sabe que a mediados del siglo pasado Palanti viajó a Italia con la intención de trasladar los restos de Dante a Buenos Aires, para lo cual ordenó construir una urna funeraria, pero se desconoce si en su interior albergaba algún contenido a su llegada a Buenos Aires, un enigma que Barrero intentó resolver con literatura.

Como hipótesis literaria la historia “es muy jugosa” y no solo es “verosímil, sino que incluso no es improbable”, porque en aquellos años la comunidad italiana en Sudamérica tenía los recursos económicos necesarios para hacerla realidad.

En un paseo por los jardines del barrio de Palermo, acompañado por el escritor Eduardo Goldman, Barrero se encontró con una estatua de Dante con una placa con la leyenda 'Latium', que, al parecer, era una logia formada por intelectuales para difundir la cultura italiana.

El autor intentó investigar la relación que pudiera haber entre 'Latium' y la construcción del Barolo en Buenos Aires y del Palacio Salvo en Montevideo, ambos diseñados por Mario Palanti, pero solo encontró un sello editorial con ese nombre en la traducción que hizo el que fuera presidente de Argentina y fundador del diario La Nación, Bartolomé Mitre.

Es precisamente en las actividades de 'Latium' donde se concentra la mayor parte de la ficción de 'La otra orilla', a partir de la cual se construye un entramado de intrigas, de falsas identidades que conducen al descubrimiento del último círculo dantesco con los protagonistas en Montevideo.

Barrero ha dicho haber buscado contar la historia “casi como si fuera un thriller” con “giros inesperados” para abordar la cuestión de la identidad como trasfondo, porque este es un tema que está presente en casi todas sus obras.

“Cada uno tiene varias identidades, está la de quienes somos, la de quienes creemos que somos, y la de quienes queremos que crean que somos. Siempre llevamos máscaras, el propio Dante se puso una máscara, lo que se supone de él es mentira, nunca estuvo con Beatrice", ha añadido.