El operativo desplegado en la provincia abulense confía en que las condiciones meteorológicas de este domingo permitan trabajar en las zonas "fuera de control"
La Guardia Civil blinda los municipios evacuados por los incendios para impedir robos y accesos sin permiso
Más de 1.000 agentes refuerzan la seguridad en las zonas afectadas por los incendios de Madrid y Ávila
El amplio dispositivo desplegado para hacer frente a los incendios que afectan a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid y a varios municipios de la provincia de Ávila no solo está centrado en la extinción de las llamas. La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia en las localidades evacuadas con el objetivo de evitar robos, impedir el regreso de los vecinos mientras persista el riesgo y garantizar el trabajo de los equipos de emergencias.
El Instituto Armado ha explicado que este refuerzo se lleva a cabo mediante las patrullas de Seguridad Ciudadana y los Grupos de Reserva y Seguridad, que permanecen distribuidos por los núcleos desalojados. Además de prevenir posibles saqueos en viviendas y comercios, los agentes controlan que no se produzcan accesos no autorizados a las zonas restringidas y colaboran para facilitar la entrada y salida de los efectivos que trabajan en la extinción del fuego.
En total, 1.085 guardias civiles, apoyados por 60 vehículos y dos helicópteros, participan este sábado en el operativo. Desde el aire, las aeronaves supervisan la evolución de los incendios y ayudan a evaluar la situación en los municipios afectados, mientras que sobre el terreno los agentes también intervienen en las evacuaciones y en el corte de carreteras cuando así lo determina la dirección de la emergencia, encabezada por el jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
La magnitud del operativo responde al elevado número de personas afectadas. Cerca de 88.000 vecinos han tenido que ser evacuados o permanecer confinados debido al avance de las llamas entre las dos comunidades.
En la provincia de Ávila, el balance alcanza 30.000 personas evacuadas y 8.000 confinadas. Los desalojos afectan a Sotillo de la Adrada, Navahondilla, Casillas, Santa María del Tiétar, La Adrada, Piedralaves, Casavieja, Burgohondo, Hoyo de Pinares y Villanueva de Ávila. Por su parte, los habitantes de Cebreros, Navaluenga y El Tiemblo continúan bajo órdenes de confinamiento.
La situación también es especialmente complicada en la Comunidad de Madrid, donde 29.488 personas han sido evacuadas y 20.262 permanecen confinadas en sus domicilios. Entre los municipios desalojados figuran Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Aldea del Fresno, Zarzalejo, Peralejo, Rozas de Puerto Real, Cadalso de los Vidrios y Cenicientos. Mientras tanto, San Martín de Valdeiglesias, Valdemaqueda, Pelayos de la Presa y Villa del Prado siguen sometidos a medidas de confinamiento.
Las autoridades mantienen activo el dispositivo de seguridad mientras continúan las labores de extinción y recuerdan que las restricciones de acceso se mantendrán hasta que las zonas afectadas sean declaradas seguras, con el fin de proteger tanto a la población como a los equipos que trabajan sobre el terreno.
Más de 1.000 agentes refuerzan la seguridad en las zonas afectadas por los incendios de Madrid y Ávila
Las llamas obligan a evacuar o confinar a miles de vecinos mientras el despliegue de emergencias se intensifica
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