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"Se valora más ahora la Copa de la Liga porque en aquel momento no fuimos conscientes de lo que habíamos conseguido"

Fernando Redondo y Luis Mariano Minguela recuerdan cómo consiguieron el título más importante de la historia del Real Valladolid

"Se valora más ahora la Copa de la Liga porque en aquel momento no fuimos conscientes de lo que habíamos conseguido"
Fernando Redondo y Luis Mariano Minguela, tras la entrevista en la Plaza Mayor. Sergio Borja.
Alejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 5 min.

"Tenía 24 años cuando jugamos ese partido, y ahora tengo 64, haz cuentas", le dijo Luis Mariano Minguela (Frumales, 1960) a Fernando Redondo (Renedo de la Vega, 1944) mientras un servidor entraba en el bar Lion D'Or, ubicado en la Plaza Mayor de Valladolid. Ambos formaron parte, uno como jugador y otro como entrenador, de aquel histórico Real Valladolid que alzó la Copa de la Liga. Se cumplen, como bien ha calculado Minguela, 40 años del momento que cambió la historia al Club blanquivioleta. De hecho, es el título más importante que tiene la entidad en sus vitrinas.

"Ha pasado mucho, mucho tiempo, desde lo que pasó. Hemos tenido que tirar de hemeroteca para hacer memoria. No me acordaba de todos los equipos que eliminamos", comentó Minguela antes de que Redondo, con su memoria envidiable, citara al Zaragoza, Sevilla, Betis y Atlético de Madrid, que fueron los equipos que se vieron las caras con el Real Valladolid en aquella campaña. Los blanquivioletas superaron (3-0) en la final a los colchoneros tras el empate de la ida en un partido igualado que se decidió en la prórroga. Minguela fue el que anotó el último tanto. "Ganar un título no es nada fácil, es un orgullo para nosotros haberlo conseguido", añadió.

Sin embargo, ambos coinciden en una cosa: fue un triunfo poco valorado, a pesar de ser "el único que levantó el Real Valladolid de las tres finales coperas que disputó (1950, 1984 -Copa de la Liga- y 1989)". "Estás hablando con las dos únicas personas que han estado en dos de las tres", recordaba Redondo al que escribe esta entrevista. Por eso, no entienden que no se haya celebrado, aunque ahora intenten buscar una explicación. "Era el 30 de junio, y la temporada fue complicada. La gente estaba saturada de tanto fútbol y quería irse de vacaciones cuanto antes", reconoció el técnico de aquella plantilla mientras Minguela apuntaba que, cuando terminó el partido, "cada uno se fue para su casa". "No hubo ni recibimiento en las instituciones, ni celebración... ¡ni siquiera una cena!", lamentó.

Redondo cree que "se da más valor ahora a la Copa de la Liga" porque en aquel momento no fueron "conscientes" de lo que habían conseguido. "Después de la euforia, la gente se despidió hasta el inicio de la pretemporada", sostuvo.

LA IMPORTANCIA DE LA CANTERA

Para el entrenador, la cantera fue la llave del éxito para que el Real Valladolid se proclamara campeón. "Los clubes se gestionan con la cantera y con la cartera. Y nosotros en aquel momento solo teníamos la segunda con gente de Frumales, La Seca, Puente Castro...", explicó. De hecho, destaca que de los 11, "seis eran canteranos" y ahora, en el fútbol actual, hay jugadores que llegan al Club con 28 o 30 años, idea que se traduce en "pan para hoy y hambre para mañana" o, lo que es lo mismo, "una forma de no hacer cantera". "¿No os dais cuenta de la gente que llega de fuera?", preguntó Minguela.

Aunque, como dice Redondo, "cada maestrillo tiene su librillo", el Real Valladolid debería fijarse en el modelo del Athletic Club de Bilbao y de la Real Sociedad, que son los "dos buenos ejemplos" expuestos en la entrevista.

RELACIÓN ENTRENADOR-JUGADOR Y EVOLUCIÓN DEL EQUIPO

"Nos llevábamos bien", aseguró Redondo al ser preguntado por su relación con un Minguela que, con su ironía habitual, ha querido recordar a su exentrenador que no le sacó de titular aquel día. "Era un cabroncete conmigo", dijo riéndose, algo que, para Redondo, no era verdad. "Yo le ponía siempre que podía. Luis es, para mí, uno de los grandes jugadores de la historia del Real Valladolid. Era un 'box to box', como ahora conocemos. Por ejemplo, en la final de la Copa del Rey del 1989, el Real Madrid se lleva a Fernando Hierro, pero el mejor del partido fue Luis", apuntó Redondo.

De hecho, reconoce que tuvo "dudas" de incluirle o no en la alineación porque Luis "arrastraba problemas musculares", por lo que lo mejor era "dejarle en el banquillo y que entrara de refresco en la segunda mitad". "Salí en la segunda parte. Mantuvimos el 0-0 y no fue nada fácil ante todo un Atlético de Madrid. Demostramos en la prórroga que habíamos acabado físicamente el partido mucho mejor que ellos", comentó Minguela.

En este sentido, según el exjugador, la llegada de Fernando al banquillo fue decisiva porque, con él de entrenador, "el equipo cogió mucha confianza tras ganarlo prácticamente todo". Eso sí, Minguela no se ha querido olvidar del papel del resto de sus compañeros: "Teníamos un equipazo con el Polilla da Silva, Paco Fortes, Eusebio, Moré, el Pato Yáñez...". Se reía, a su vez, cuando comparaba lo que valdría, en estos momentos, cualquier centro del campo compuesto por él, junto a Moré y Eusebio, algo que enamoró a Redondo. "Es la vez que más he disfrutado siendo entrenador", zanjó.

CARRERA POLÍTICA DE MINGUELA

Fernando Redondo y Luis Mariano Minguela pudieron entrar en la política tras dejar de lado al deporte. De hecho, Minguela lo consiguió y Redondo no porque rechazó algunas de las propuestas que le trasladó una persona que, años más tarde, iba a ser clave en la vida de Minguela. "Corría el año 1992, cuando me dicen, desde el estadio, que me había llamado el alcalde, Tomás Rodríguez Bolaños. Pregunto la razón de la llamada y solo me comentan que le tengo que volver a llamar. Le llamo y me dice que se había enterado de que formaba parte de las listas del PP en el Ayuntamiento... Yo no me lo creía, no sabía absolutamente nada", recordó Minguela. 

Días más tarde, recibe otra llamada que da sentido al relato. "Adolfo García Díaz-Faes me llama y me dice que si me apetecería entrar en las listas y en el puesto que yo quiera. Era el año 1991", explicó. El exjugador se negó a entrar en política, ya que aún no se había retirado, algo que iba a hacer 365 días después. Tomás Villanueva, la misma persona que invitó a Redondo a que fuera concejal, se acuerda de Minguela y le dice que "vaya en las listas de la Junta Directiva del partido a nivel provincial"

"En el 1995 ya fui en las listas de Javier León de la Riva. Estuve 12 años de concejal. Me mandaron a Laguna porque vivía en el Pinar de Antequera. El primer año ganamos las elecciones, pero dimos la Alcaldía a Independientes para no ir a la oposición. Fui alcalde ya en las siguientes elecciones, pero fueron los peores cuatro años de mi vida", añadió Minguela con una sonrisa. "He sufrido más de político que de futbolista", concluyó.

EL REAL VALLADOLID ACTUAL Y LA CONTINUIDAD DE RONALDO

Redondo y Minguela creen que el Club "se tiene que reforzar y bastante" para conseguir la permanencia en LaLiga EA Sports 2024/2025. Según Minguela, el equipo confeccionado en LaLiga Hypermotion "no es un equipo para Primera División". De hecho, considera que "la Segunda este año ha sido muy flojita".

Redondo, por su parte, asegura "que hay que mejorar" al equipo para que este "pueda competir". Para ambos, el Club necesita consolidarse en Primera para que no juegue "tanto con fuego" con ascensos y descensos de por medio.  Sobre el presidente, Ronaldo Nazário, tienen la sensación de que venderá el Club. "Si dijo que tenía ofertas... por algo será", sentenciaron.